Apnea del sueño en mujeres: síntomas distintos y por qué se diagnostica tarde

junio 26, 2026

Cuando se habla de apnea del sueño, la imagen que nos viene a la mente suele ser la de un hombre de mediana edad, con sobrepeso y roncando a pleno pulmón. Pero esta imagen no cuenta toda la historia. Millones de mujeres en todo el mundo padecen apnea del sueño sin saberlo, porque sus síntomas son distintos, más difusos y, durante décadas, poco conocidos incluso entre los propios médicos.

En este artículo explicamos por qué la apnea del sueño en mujeres se diagnostica tan tarde, cómo reconocer sus señales y qué puedes hacer si sospechas que la tienes.

El problema del infradiagnóstico

Se estima que hasta el 90% de las mujeres con apnea del sueño moderada o grave no están diagnosticadas. ¿Cómo es posible?

Históricamente, los estudios clínicos sobre el sueño se hicieron casi exclusivamente con hombres. Los criterios diagnósticos, los síntomas a buscar y hasta las imágenes de las campañas de concienciación se diseñaron pensando en el perfil masculino. El resultado: cuando una mujer acude al médico con fatiga crónica, insomnio o bajadas de ánimo, rara vez se piensa en la apnea del sueño como causa.

Además, las mujeres tienden a minimizar o no mencionar el ronquido, bien porque duermen solas o bien porque han asumido que «siempre han dormido así». Sin ese síntoma-bandera, el diagnóstico se retrasa de media entre 5 y 10 años.

Los síntomas en mujeres: qué debes buscar

Los síntomas clásicos de la apnea del sueño —ronquido fuerte, pausas en la respiración, somnolencia extrema durante el día— son más frecuentes y evidentes en hombres. Las mujeres presentan una versión más silenciosa y emocionalmente marcada de la enfermedad:

  • Fatiga persistente que no mejora aunque duermas muchas horas
  • Dolores de cabeza al despertar, especialmente por las mañanas
  • Dificultad para concentrarse o sensación de «niebla mental»
  • Cambios de humor, irritabilidad o tristeza sin causa aparente
  • Ansiedad o síntomas similares a la depresión
  • Insomnio o sueño poco reparador (no siempre somnolencia diurna)
  • Despertares frecuentes durante la noche para ir al baño
  • Ronquido leve o intermitente (mucho menos llamativo que en hombres)
  • Sensación de ahogo o palpitaciones al despertar

 Si te identificas con tres o más de estos síntomas y llevas semanas o meses sintiéndote así, es recomendable comentarlo con tu médico y solicitar una valoración del sueño.

Factores de riesgo específicos de la mujer

Aunque cualquier mujer puede desarrollar apnea del sueño, hay etapas de la vida en las que el riesgo aumenta de forma notable:

Menopausia

Es la etapa de mayor riesgo. La caída de estrógenos y progesterona reduce el tono muscular de las vías respiratorias y aumenta la tendencia a que colapsen durante el sueño. Tras la menopausia, la prevalencia de apnea del sueño en mujeres se equipara a la de los hombres.

Embarazo

La apnea del sueño durante el embarazo afecta a cerca del 20% de las mujeres en el tercer trimestre. El aumento de peso, los cambios hormonales y la congestión nasal propia del embarazo facilitan que aparezca. Si no se trata, puede aumentar el riesgo de hipertensión gestacional y parto prematuro.

Síndrome de ovario poliquístico (SOP)

Las mujeres con SOP tienen hasta 30 veces más probabilidades de sufrir apnea del sueño, probablemente relacionado con los desequilibrios hormonales y el mayor índice de masa corporal asociado a este síndrome.

Por qué es importante tratarla

La apnea del sueño no tratada tiene consecuencias serias para la salud, independientemente del sexo. Pero en mujeres, el retraso en el diagnóstico hace que con frecuencia ya hayan aparecido complicaciones cuando finalmente se detecta:

  • Mayor riesgo cardiovascular: hipertensión, arritmias e infarto.
  • Mayor prevalencia de depresión clínica y trastornos de ansiedad.
  • Deterioro cognitivo: problemas de memoria y concentración.
  • Peor calidad de vida general y relaciones afectadas por el cansancio crónico.
  • En mujeres embarazadas: riesgos para la madre y el bebé.

 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la apnea del sueño se hace mediante una prueba llamada poligrafía respiratoria o polisomnografía. La buena noticia es que hoy en día la versión domiciliaria —que se realiza en tu propia cama con un dispositivo que te llevas a casa— es igual de fiable para la mayoría de los casos y mucho más cómoda.

Si crees que puedes tener apnea del sueño, el primer paso es hablar con tu médico de cabecera o acudir directamente a una clínica especializada. En Neumotec realizamos diagnósticos en Barcelona, Madrid, Sevilla y Mallorca, y también ofrecemos consulta gratuita para resolver tus dudas antes de comprometerte con ninguna prueba.

Tratamiento: lo mismo que en hombres, con pequeños matices

El tratamiento más eficaz para la apnea del sueño es la terapia CPAP o AutoCPAP, que consiste en un equipo que envía un flujo de aire suave a través de una mascarilla y mantiene las vías respiratorias abiertas mientras duermes. Funciona igual de bien en mujeres que en hombres, aunque hay algunos aspectos a tener en cuenta:

  • Las mujeres suelen tolerar mejor las mascarillas nasales o nasal pillows, más discretas y ligeras.
  • La presión prescrita puede ser algo más baja que en hombres, por lo que es importante una calibración personalizada.
  • En casos leves-moderados, los dispositivos de avance mandibular (DAM) son también una alternativa válida.
  • Durante el embarazo, el tratamiento CPAP es seguro y especialmente recomendable si la apnea es de moderada a grave.

 

Si te has reconocido en alguno de los síntomas de este artículo, no lo dejes pasar. En Neumotec contamos con especialistas en terapia respiratoria y diagnóstico del sueño. Pide tu consulta gratuita hoy.

 

 

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