Pulsioxímetro

La oximetría de pulso es un método de diagnóstico no invasivo que evalúa la saturación de oxígeno en sangre.

 Esta medición se suele realizar mediante un pulsioxímetro.

Un pulsioxímetro es un pequeño aparato que mide dos valores: la saturación de oxígeno en sangre, sin la necesidad de sacar sangre ni pinchar a la persona; y el pulso de la persona de manera automática y constante.

¿Qué es?

El pulsioxímetro es un aparato que sirve para medir la cantidad de oxígeno que hay en la sangre.

 Este es un dato que resulta de gran importancia para conocer el estado en que se encuentra una persona. Sirve para:

– Medir el oxígeno durante una cirugía  Supervisar el progreso de un deportista

– Ofrecer información para adaptar el tratamiento más adecuado para una persona con anemia o asma

– Medir la efectividad de los medicamentos para los pulmones

– Medir los periodos de interrupción que sufre la respiración durante el sueño en el uso doméstico

Funcionamiento

El pulsioxímetro de dedo es uno de los más utilizados, por ser también uno de los más fáciles de usar.

El dispositivo funciona a través de la emisión y detección de luz. Esta luz tiene dos longitudes de onda, concretamente 660 nm (luz roja) y 940 nm (luz infrarroja).

Se utilizan estas dos longitudes de onda porque son, respectivamente, características de la oxihemoglobina y de la hemoglobina reducida.

Este tipo de aparatos suelen tener forma de pinza. En uno de sus lados cuenta con el emisor de luz y en el otro lado, un fotodetector.

Gracias a este último, y midiendo la cantidad de luz que llega con respecto a la que salió del emisor, se consigue saber la saturación de oxígeno.

Aparte de conocer cuánto oxígeno tienes en la sangre, el pulsioxímetro mide la frecuencia cardiaca y la curva del pulso.

Dos datos que, además, ayudan a que el resultado de la saturación sea más exacto.