Actigrafía

El sueño es una parte fundamental de nuestro día a día. Es básicamente una necesidad biológica que tiene nuestro cuerpo y que le permite reponer las ‘baterías’, es decir, las funciones físicas y psicológicas esenciales para un máximo rendimiento.

La actigrafía es una prueba que se utiliza para medir el sueño de una persona. Esta se desempeña mediante un dispositivo que se parece a una pulsera para realizar las mediciones. Sirve para hacer una aproximación de cuánto tiempo dura el descanso y cómo son las pautas.

 Es un análisis bastante útil en la población adulta, muy sencillo de realizar y que cada vez está más al alcance para todo el mundo.

Para poder hacer una prueba, la ejecutamos mediante un aparato que se llama actígrafo, que es muy similar a un reloj de pulsera y que se coloca o en el tobillo o en la muñeca.

 Este análisis le permite al médico obtener más información sobre cómo duerme el paciente.

La actigrafía es recomendable para personas que padecen de insomnio, también se usa para estudiar a personas con trastornos del ritmo cardíaco.

 Además, es una prueba que es muy beneficiosa para las personas mayores, ya que puede evitar acudir a una unidad del sueño.